Probando el álbum fotográfico de SAAL DIGITAL

Desde SAAL DIGITAL me han invitado a probar uno de sus álbumes de fotografía, y como no podía ser de otra manera he elegido crear un monográfico de recuerdo de mi segunda obra: “Whispered Parzensko”. En él he plasmado algunas fotografías realizadas por Margot Sowinska y yo mismo durante mis estancias en Parzensko en mayo y diciembre de 2014 y junio de 2016, así como fotografías de las sesiones de grabación realizadas por Maxi del Campo en Moon River Estudio en noviembre de 2015.

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Lo primero que quiero destacar de esta grata experiencia es la facilidad con la que puedes crear y modelar tu propio álbum de recuerdos totalmente a tu gusto, gracias a las herramientas que proporciona SAAL DIGITAL en forma de programa que tienes que descargar desde su página web. El programa te ofrece un sinfín de posibilidades para modelar a tu gusto el producto, como es el número de fotografías por páginas, fondos, textos y pies de foto, el acabado brillo o mate…  así como también se puede optar entre varios tamaños de álbum y el grosor de las páginas. En mi caso elegí “Álbum XG” de tapa brillante y acolchada, con páginas extra gruesas de 19 x 19 cm. de tamaño y 10 páginas con fotografías en mate.

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El producto llegó en un tiempo record (en tan sólo 4 días laborables) y perfectamente empaquetado en el interior de una caja de cartón, protegido a su vez por un sobre de celulosa blanca en cuyo interior se haya el álbum protegido de nuevo, esta vez en el interior de una funda cerrada de plástico.

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El resultado es magnífico y superó totalmente las expectativas que tenía al respecto, resaltando en sus páginas el color y textura de la impresión de las fotografías, tanto en las de color como en las de blanco y negro, dando una nueva vida y perspectiva a las imágenes, acostumbrado a verlas sólo en pantallas digitales.

En definitiva, tras mi experiencia, ha sido 100% positiva, no dudaría en recomendar o encargar en el futuro mis álbumes digitales a SAAL-DIGITAL.

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From a Cella Door’s Making Of by Borja Gutiérrez Gago

From a Cellar Door es la banda sonora del final de un viaje y el punto de partida de otro. Un punto de inflexión sobre mi trayectoria como autor, descrito en la propia canción “The Cellar Door”, cerrando la “puerta” de una era de canciones y abriendo otra. De febrero de 2011 a febrero de 2012 tuve la suerte de participar en un evento musical llamado “Sunday In The Nest” en la santanderina sala de conciertos -Black Bird-, dónde comencé a gestar el embrión de From a Cellar Door, sirviéndome su escenario de “banco de pruebas”, creando una transición entre el pasado y lo que hay detrás de la “puerta del sótano”. Así es como comencé a escribir una de mis canciones más autobiográficas: “The Cellar Door

 “Sin canciones que tocar, todas las puertas parecen cerradas, sin dinero no puedo encontrar el camino de vuelta a casa” – The Cellar Door –

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“From a Cellar Door” en el horno.

Desde la puerta de un sótano” como rezaría en castellano el título de mi primer larga duración ya está en el horno. El pasado 23 de abril comenzaron las sesiones de grabación en El Estudio de Mac, bajo la dirección y producción de Fernando Macaya (Los DelTonos, Chicktones, Mehnai…).

Durante el pasado año 2011 tuve la oportunidad de participar en el Open Mic “Sunday In The Nest” de la sala Black Bird, junto a otros artistas como lo son Hubber, Ángel Stanich y Jadris. Este periodo me sirvió para dar forma a algo que ya comencé a fraguar en mi cabeza a finales de 2010. Dar un giro del folk rock que había estado marcando mis canciones en solitario hacia otros sonidos, más americanos, como son el alt-country y el southern gothic / american gothic. Las primeras canciones en aparecer fueron “Orphanage Memories (Huckleberry’s Death)” “Poor Ocean’s Man” y “On Wednesday“, aunque esta última finalmente no estará incluída en el álbum. Pronto esto me dio paso a experimentar con sonidos en directo desde la Black Bird, cada domingo se transformó en un campo de pruebas, dando forma a otras canciones como “The Cellar Door” y “Take me Down to the River Fence” ya en el 2011. El álbum lo completan algunas de las canciones en las que he estado trabajando este presente 2012, como “Clock on the Wall“, “Blue On Velvet“, “American Goth Blues” y “She by the Sand” junto con un instrumental creado a modo de reprise de “The Cellar Door” titulado “From a Cellar Door (Ode to a Dead Poet)“.

Tanto el art-work del álbum como fotografías estarán a cargo de la fotógrafa polaca Margot Sowinska. A cada historia del sótano le acompañará una imagen.

Grabando pianos en The Cellar Door