Neil Jordan presentó esta curiosa cinta en 2005, Breakfast on Pluto (basada en la novela de Patrick McCabe), continente de esos componentes (repitiendo las temáticas de la transexualidad y del terrorismo del IRA, como en Juego de lágrimas).

Cartel oficial del film
Ambientada a comienzos de la década de los 70’s, Desayuno en Plutón relata a modo de capítulos la vida y tribulaciones del joven Patrick “gatita” Braden (soberbia actuación de Cillian Murphy), desde que es abandonado siendo un recién nacido a la puerta de una iglesia en un pueblecito del norte de irlanda, hasta su transformación de hombre a mujer en las calles de Londres, a la búsqueda de su madre biológica. Por el camino Patrick se encontrará con los más singulares personajes: grupos de glam rock, prostitutas, sádicos, magos, terroristas del IRA, policías, moteros, soldados británicos…
Neil Jordan (Juego de lágrimas, Entrevista con el vampiro…) cuenta para este trabajo con un buen equipo de actores, como Cillian Murphy (El Viento Que Agita La Cebada, Cold Mountain), Liam Neeson (Michael Collins, La Lista de Schindler…), Stephen Rea (Juego de Lágrimas, V de Vendetta…), Brendan Gleeson (Cold Mountain, El Bosque…), Ian Hart (Suavemente me mata, Descubriendo nunca jamás…), y hasta con dos músicos: el cantautor irlandés Gavin Friday y el legendario Bryan Ferry (vocalista de Roxy Music).

Patrick "Kitten" Barden intrepretado por Cillian Murphy
Jordan equilibra en este film lo cómico con lo trágico, desde el punto de vista del protagonista, refugiado de la intolerancia, agresiones, etc en su propia forma de enfocar los acontecimientos, a base de optimismo, perseverancia y sarcasmo.
Lo que más me ha gustado: los actores, la fotografía, el guión, la verdad es que todo en general pero estoy obligado a hacer una mención especial a la banda sonora (elegida por el propio Jordan) cargada de grandes temazos de la época a cargo de grupos como T-Rex, The Rubettes, Dusty Springfield, Harry Nilsson, Patti Page…
Lo que menos me ha gustado: en un film como este, con más de dos horas de duración, se corre el riesgo de perder dinamismo en algunas partes del mismo, sobre todo hacia la mitad del mismo, con una ligera pérdida en el ritmo narrativo, aún así logró retomar mi atención.
Cómo adoro la estética glam de los 70’s…
